Orquestas

 

Sinfónica de Viena
(CONTINUACIÓN)
 

La Wiener Symphoniker (1933-1938)

Mientras se finalizaban los nuevos locales de la RAVAG, alquilaron la sala media de la Konzerthaus como estudio y desde allí retransmitieron sus conciertos así como desde el Musikverein. La Orquesta entonces estaba bajo las órdenes de dos organizaciones de conciertos y una de comunicaciones, todas ellas cooperando entre sí y con la Orquesta. Al mismo tiempo como precio por su seguridad, la relación con la RAVAG les privó de casi la mitad de su actividad concertística y prácticamente desaparecieron del panorama musical. Durante este período la orquesta tuvo un director principal, Kabasta, que también era el director musical del Musikverein y de la RAVAG y mantuvo la tradición de Löwe. En su época en la mitad de los años 30, las primeras grandes giras por Inglaterra y por Italia, contribuyeron a que la Orquesta fuese conocida internacionalmente. Kabasta fue el responsable del Festival Bruckner de 1936, cuando varias de las versiones originales de las sinfonías se escucharon por primera vez. Además hubo una serie de estrenos mundiales y primeras representaciones: la Sinfonía en do menor de Pfitzner, la Sinfonía nº 4 y El Libro de los Siete Sellos de Schmidt, Der Schwanendreher de Hindemith, así como Las Piezas Sinfónicas de "Lulu" de Alban Berg. Además de Kabasta, Karl Böhm, fue un director frecuente con la Orquesta, que dirigió ciclos de conciertos en la Konzerthaus. También actuaron invitados Bruno Walter, Volkmar Andreae, Hans Knappertsbusch y Eugene Ormandy, que dirigieron uno o dos conciertos cada uno por temporada. Pero una vez más los acontecimientos políticos condujeron a un cambio fundamental en la vida musical.

Una Orquesta Municipal (1938-1945)

Después de la invasión de Austria por Hitler, la Orquesta se incorporó al marco de "Orquestas de la Cultura Alemana" y se llamó Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Viena. Por primera vez en su historia se había convertido en una organización municipal y, como tal, fue utilizada para los propósitos de la propaganda nazi, aunque continuando sus actuaciones en los principales ciclos de conciertos. En el Musikverein, Knapperbuch, Jochum y Keilberth, eran los directores: Böhm, Furtwängler y Kabasta en la Konzerthaus. Adicionalmente, la Orquesta ofrecía conciertos en fábricas: salas especialmente oscurecidas para crear una atmósfera solemne, en acontecimientos nazis y pomposos festivales de música. Inicialmente la Orquesta tenía 81 músicos, pero ya en 1939 varios fueron reclutados para el servicio militar, mientras los judíos habían sido despedidos y perdieron su vida en campos de concentración. En 1943, la Orquesta solamente tenía 61 músicos; se emplearon 12 sustitutos bajo contrato para ayudar al esfuerzo de la guerra. Cada vez un mayor número de músicos tuvieron que trabajar en fábricas de municiones, de tal forma que el 1 de septiembre de 1944 la Orquesta desapareció. A los pocos que quedaban se les dio permiso para hacer servicios de guerra y trabajos en fábricas, lo que les daba derecho a ser readmitidos al finalizar la guerra.

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  Web: www.wiener-symphoniker.at