BIOGRAFÍA

En 1952, doce jóvenes promesas romanas y de otras ciudades de Italia, alumnos en gran parte del Curso de Perfeccionamiento de la Accademia de Santa Cecilia, se juntaron "inter pares" y dieron vida a una singular orquesta de cámara compuesta por seis violines, dos violas, dos violonchelos un contrabajo y un clavecín, con el propósito de dar un nuevo impulso vital al repertorio para cuerdas, en particular a los compositores italianos del "settecento", con el bello y sencillo nombre de I MUSICI.

La decisión de formar un conjunto sin director fue premeditada, para establecer entre los doce colegas-amigos un reparto igual y lograr acuerdo unánime (en ensayos y en conciertos) de los problemas técnicos e interpretativos de las partituras, fórmula hasta entonces inédita y efectiva mucho más allá de las expectativas: es simbólico que el elogio de Arturo Toscanini produjera la primera crítica. Él, en abril de 1952, los escuchó mientras ensayaban en la sede de la Radio Italiana en Roma y después conmovido, los abrazó uno a uno, comentándolo con entusiasmo a los periodistas y personalidades que le rodeaban. Como muestra de aprecio, en recuerdo de aquella feliz ocasión, les regaló una fotografía suya dedicada: "...bravos, bravísimos!...no! la música no muere!"

Pocas semanas antes, el 30 de marzo de 1952, había sido el debut público, con gran éxito, en la Academia de Santa Cecilia y fue el comienzo de una imparable carrera que en poco tiempo los encumbraría a la altura de los grandes protagonistas de la interpretación internacional.

I MUSICI debieron adoptar el nombre de I MUSICI DI ROMA, en algunos países de Europa por un caso curioso. Esta anomalía se debió a la idea de un empresario de Munich, a quien se habían dirigido para que los representara en Alemania y Austria; él les sugirió que agregaran exclusivamente para aquellos países al nombre de I MUSICI el atributivo de DI ROMA, sosteniendo que de esta forma el público de Europa Central y del Norte, siempre enamorado del clasicismo mediterráneo, tendría un atractivo que, además, facilitaría el lanzamiento publicitario de la - en aquel momento - desconocida orquesta italiana.

Después de un momento inicial de vacilación, decidieron aceptar esta propuesta y el resultado fue tan positivo que desde entonces I MUSICI DI ROMA ha sido el nombre con que son conocidos por el exigente público de Centro Europa.

En la actualidad, cualquier melómano viajero puede escuchar a I MUSICI en salas de conciertos como el Mozarteum de Buenos Aires o en el Palau de la Música de Barcelona o bien a I MUSICI DI ROMA en el Musikverein de Viena y sabe que en cualquier caso se trata del mismo conjunto de cámara romano.

Desde sus comienzos I MUSICI han poseído una cualidad poco común: desde sus propias filas vienen todos los solistas necesarios para articular las combinaciones instrumentales: sus programas ofrecen al oyente una rica alternancia de estilos y coloraciones sonoras.

I MUSICI han grabado una impresionante colección de discos, desde los primeros LP33 a los modernos compactos, que se ha visto enriquecida en varias ocasiones con la participación de famosos instrumentistas de viento (Severino Gazzelloni, Frans Bruggen, Aurèle Nicolet, Maxence Larrieux, Heinz Holliger, Maurice Bourgue, Klaus Thunemann, Marco Constantini, Maurice André, Häkan Hardenberger, Guy Touvron, Bernard Soustrot) y ha estado premiada repetidamente por jurados especializados:

Grand Prix de l'Academie Charles Cros
Grand Prix International du Disque
Edison Award
Deutsche Schallplattenpreis
Grand Prix des Discophiles

Su magistral interpretación de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi ha sido y es un "best seller" de la música clásica. Han grabado seis sucesivas versiones (PHILIPS):

1955 solista: Félix Ayo LP33 (mono)
1959 solista: Félix Ayo LP33 (estéreo)
1969 solista: Roberto Micchelucci LP33 (estéreo)
1982 solista: Pina Carmirelli CD
1990 solista: Federico Agostini CD y laser disc
1995 solista: Mariana Sirbu CD Bitstream

Hoy, sus grabaciones abarcan obras de autores de los siglos XVIII, XIX y XX.